While Melva Olivos, 85 years old, at first glance, an old woman with the harmless look of a child, and although her body is here -now, in the present-, Melva is dissociated from the realities around her. The first signs of dementia manifested themselves in Melva’s inability to cook, asking strange questions, forgetting the names of things, unwilling to move or groom herself. Suddenly, she would just sit there staring into the void. They sought medical advice and were told she had senile dementia, which was a normal aging process. (Urban, Bosque Seco, Tumbes).
(ES)
Mientras que Melva Olivos, de 85 años, a simple vista, una anciana con la mirada inofensiva de una niña, y aunque su cuerpo está aquà —ahora, en el presente—, Melva está disociada de las realidades que la rodean. Los primeros signos de demencia se manifestaron en la incapacidad de Melva para cocinar, hacĂa preguntas raras, olvidaba el nombre de las cosas, sin querer moverse ni asearse. De pronto, solo se sentaba allĂ mirando al vacĂo. Buscaron consejo mĂ©dico y les dijeron que tenĂa demencia senil, que era un proceso normal del envejecimiento. (Urban, Bosque Seco, Tumbes).